No busques en el otro, no esta allí lo que necesitas.
El otro-s , es una multiplicidad de seres en diferencias vivencias, allí hay reediciones de lo mismo, una y otra vez se replica, una y otra vez se multiplica en prismas que alejan, distancian la mirada calma a la nada.
Y yo, nunca soy muchos pero dependo de ello en mi método virulento de existencia. Desarrollo apatía protectora en la búsqueda enfermiza del mas allá en mi mas profundo vacío, detrás del garabato mental que en primera instancia traduce todo a olvidos.
La búsqueda, pareciese que no debiese hacerse materialmente. Esta se aleja en cada devaneo e interpretación cual utópico deseo. Mas vale detenerse y arrancarse los oídos, los ojos y contemplar las estrellas con el sentir. Parecieran estas primas existencias enseñar su ser en clases inmóviles, un brillo fluctuante que fue cuando lo ves. Así con muchos sucesos, recuerdos que al tiempo se anudan y en su resultado te muestran lo que nunca viste. Ni cuando has debido, ni cuando has sufrido.
Cuando se reunieron muchos, se obligo a un distinto tipo de existencia, surgieron los servicios de todo tipo y nos fuimos olvidando del acto de nosotros siendo el acto.
No puedes buscar el acto en los de los demás, jamás será tuyo sin el sentir del mismo, la masa solo espera la retribución de la contribución de estar aglomerada, de servicios y dadivas por tener derechos de ser hombres y libertades de parecer libres. Ni aquí ni allá puedes ser todos. Cuando se apaga la estrella en la época sin tiempo, es cuando en la oscuridad se encuentra el camino. No hay realidad en los supuestos tramites de la vida, no hay filosofía aplicada a las masas, mas que teóricos supuestos.
La gracia del que controla el juego es precisamente esa, la cual crece y crece vestida de libertad, conduciendo la atención a algo que es inexistente en su mas profunda esencia.
Cuando observas en silencio, cuando te detienes y te escapas de tu costumbre, eres lo que en verdad eres.-